Como punto final a la tarde que llegaba a su fin Mª carmen y Meli pidieron que subieran el escenario todas las monitoras y a Jesús nuestro párroco para darles un aplauso como reconocimiento a su trabajo durante el curso.
Y como nos dijo:
Ahora nuestras aulas quedan en silencio, sin vida, descansando del bullicio del curso que termina. Pero también en pocos días estas mismas aulas nos echaran de menos a nosotras y nuestras risas,seguro que estarán deseando nuestra vuelta el próximo curso.
Así pues recargar energía, ilusión, ganas de hacer cosas, para que las podamos llenar de alegría.
Señoras, señores Feliz Verano no olviden que los esperamos el próximo curso.
jueves, 10 de julio de 2008
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